lunes, 28 de noviembre de 2011

Esta noche he dormido mal

Supongo que os extrañará verme de nuevo por aquí tan pronto. Pero es que esta la noche anterior he dormido muy mal y quería contároslo. Dicen papá y mamá que me están saliendo los dientes y que por eso me pasa. ¡Jolín, que dolor! No sé para qué servirán esos "dientes", pero desde hace unas dos semanas me pica mucho la boca y necesito tener algo siempre para rascarme. A veces mamá me deja su dedito y me frota, pero últimamente ya tampoco me alivia eso. Me han dado, después del bibe, unas gotas de un liquidito rosa que me calma un poco, pero ¡oye, que no consigo dormir toda la noche del tirón! Una cosa que me ayuda a rascarme es un aparatito de plástico que está muy frío y que me dan a veces papá y mamá, pero ni así logro que me deje de doler. Espero que esos "dientes" no tarden mucho en venir, porque si no mamá se va a pasar muchas noches despierta y papá va a tener mucho sueño por el día, porque madruga mucho y yo no lo dejo dormir por la noche. Pero, ¿sabéis que es lo que más me calma? Cuando papá y mamá me cogen en el cuello y me acurrucan la cabecita debajo de la suya. Papá dice que parezco un "koala" cuando me ponen así. ¿Qué será eso? ¿Será algo parecido al bichito de colorinos que tenemos en casa y que está hablando a todas las horas? No creo, porque ese se llama Currito, no koala, y es más pequeñín que yo. De todos modos, os voy a poner una foto a ver si a vosotros Currito os parece un koala o no y me lo decís, ¿vale?
Mañana será mi cumplemés...¡ya voy a tener 6 mesitos! No sé si será un buen día, ya que casi siempre que celebro algo así, vamos a ver al señor de la bata blanca que me pincha y me manca. ¡Eso que dicen papá y mamá que es un día feliz! ¡Que les pinchen a ellos! Espero que sea más parecido al día ese de hace poco que decían que era "San Martín", y que vino la tía Paula a casa con un regalito que se comieron papá y mamá (decían que era una "tarta" o algo así), aunque a mi no me dieron nada porque estaba muy duro. Ahora que lo pienso, ¿servirán los dientes esos para comer esas cosas? Ya os contaré que tal me va. Adiós a tod@s.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Me he cambiado de cuna

Ya estoy aquí de nuevo. Estos días, que papá tiene un poco más de tiempo, a ver si me ayuda a actualizar el blog más a menudo. Estaba impaciente por contaros algo muy importante que me pasó la semana pasada: ¡ya he estrenado mi cuna grande!
Como está tan rica la papilla de frutas y la leche del bibe, me como un montón, así que he crecido un poco y ya me costaba revolverme en mi cunita pequeña. De hecho, cuando me estiraba, ya pegaba con los pies y con las manos en los extremos. Además, ya tenía yo muchas ganas de dormir en la cuna grande, porque como tiene barrotes puedo estar más al loro de lo que pasa por ahí alrededor.
Es de color blanco y tiene unos dibujitos en los extremos, en forma de unos bichitos que, según mamá, se llaman "jirafas". Ese mismo dibujo lo tengo en la manta con la que me tapan,...¡pero con colorinos! No os imagináis cuánto me mola. Ahora puedo, incluso, rodar de un lado para otro y, cuando papá y mamá me están dando algún mimito, los barrotes se puede bajar y así ponen su cabeza al lado de la mía y me contemplan un poco. Pero si hay una cosa chuli de verdad, es lo que mamá me ha puesto encima de la cuna. Es una cosa que tiene colgadas unas estrellitas y que da vueltas. Además, por la noche, tiene como unos dibujos de colores que también dan vueltas y salen por todo el techo de la habitación. Dice papá que es un "proyector" y que los dibujitos son "estrellas" y "planetas". A mi me da igual cómo se llamen, porque me gustan mucho y, a veces, incluso me quedo dormidito mirando para ellos, sobre todo cuando suena una musiquita que me relaja mucho.
Bueno, ya os he contado mis experiencias en mi nueva cuna. Os dejo una fotito para que veáis lo guapetón que estoy, aunque no en la cuna, sino en la cama de papá y mamá. Me voy a ir, porque me está empezando a picar la boca y no sé que puede ser, aunque últimamente me pasa bastante. Ya os contaré. Un besín a tod@s.

lunes, 21 de noviembre de 2011

¡¡¡Cómo molan los colorinos!!!

¡Hola a tod@s!
¿A que me echábais de menos? Ya llevo casi un mes sin contaros qué tal me trata la vida, pero es que papá y mamá han estado muy liados y no han podido ayudarme a escribir. Quiero hablaros, en esta ocasión, de una cosa que cada día me mola más: los colorinos.
No sé si sabéis lo que son. Yo hasta hace poco tiempo tampoco lo sabía, porque no era capaz de adivinarlos. Pero desde hace una temporada, cuando papá y mamá me dan el bibe, en frente de nosotros hay como una caja negra de la que, de repente, empiezan a salir unas cosas que me llaman la atención. Dice papá que son los "colores". Los hay muy distintos y, dependiendo de la hora, son cada vez más llamativos.
A mi los que me más me gustan son unos donde sale un señor cuadrado que es amarillo con agujeros negros y tiene un montón de amigos diferentes: hay uno alargado de color rosa, uno aplanado de color rojo que tiene unas cosas en las manitas como las que usa papá para cortarme las uñas (dice mamá que se llaman tijeras) y otro alargado con muchas patas que es verde.
El señor amarillo vive dentro de una cosa muy parecida a algo que comen papá y mamá, que tiene una cabeza como con pinchos y un pelo verde muy duro y picudo, que según papá se llama "piña". Lo que ya no me creo es lo que dice papá: que vive debajo del mar...¡No sabe lo que dice!¡Ya quisiera poder hablar debajo del mar! Y además, con lo que yo me arrugo cuando me bañan, ¡cómo van a estar todos tan lisitos! Lo que si me creo más es lo que dice mamá: que es una esponja. Cuando yo me baño tengo dos esponjas y, la verdad, sí que son amarillas y tienen agujeritos...¡pero no hablan como el señor de la caja de los colorinos! Esta noche voy a volver a hablar con ellas, a ver si me dicen algo. Ya os lo contaré. Os tengo que dejar, que ya suena la máquina de la merienda nueva que me dan ahora y me voy a poner las botas, ¡qué rica!

miércoles, 26 de octubre de 2011

¡Qué fría está este agua!

Como ya os dije la última vez, papá y mamá me prepararon un lavado de cabeza un poco raro. Me vistieron con el traje nuevo que compramos y nos fuimos en coche a un pueblín cerquina de casa. ¡Qué sorpresa cuando llego y veo a toda la gente queestaba allí! Las tías Paula y Mayte, los abuelos de Oviedo y los de Gijón, Félix... Aunque me costó reconocerlos, porque estaban "distintos" a otras veces: tenían el pelo como duro y brillante, colocado raro, como no les había visto nunca, con una ropa muy llamativa... Me pregunté: ¿qué irá a pasar dentro de esa casa tan rara que tiene ese pico encima para que esté toda este gente aquí? Cuando entramos, me asusté un poco al ver aquel sitio tan grande y a un señor, allí al fondo, colgado de la pared mirando hacia abajo. Creo que no se movía, pues estuvo todo el rato igual y sin dejar de mirarnos como de reojo. Cuando llegamos al final de aquel sitio, un señor con un vestido blanco empezó a decir unas cosas muy raras que yo no entendí. Creo que los que estaban allí si lo entendían, porque contestaban cada poco tiempo a lo que él decía. Había pasado ya un rato cuando, de repente, va mi tía Paula y me coge en el cuello, echándome hacia adelante, y veo que el señor de blanco empieza a jugar con una taza muy grande llena de agua que había debajo. Yo me quedé un poco extrañado: ¿será una bañera nueva? ¿No es un poco pequeña? Y zas!!! Va el tío y me lava la cabeza. Pero no frotó con espumita y burbujas, como lo hacen papá y mamá, sino que sólo me echó el agua...¡¡qué fría estaba!! Después vino lo más guay, ya que güelito Alberto sacó un palo blanco muy largo y, no se cómo, en la parte de arriba apareció una cosina naranja que se movía, aunque mamá no me dejó tocarla porque decía que "quemaba". ¿Qué será quemar? Después, cuando el señor de blanco ya se había ido, me cogieron todos y se ponían, uno a uno, debajo del señor de la pared que no se movía, mientras papá y mamá sacaban esa cajina pequeña que suelta una lucecina cuando la miras y que me dijeron que se llama "cámara de fotos". ¡Vaya montón de lucecinas que había! Dice papá que de esa cajina salió la foto esta de aquí abajo...¡no se lo cree ni él! A ver si os gusta. ¡¡¡Un besín y hasta la próxima!!!!

lunes, 17 de octubre de 2011

De compras con mamá

Hola a tod@s:
Seguro que ya me echabais de menos, ¿a que sí? Llevo más de una semana sin contaros cómo me va la vida, pero es que papá no tuvo tiempo para ayudarme a conectarme para escribir, pero hoy ha encontrado un hueco. Desde la última vez que os hablé, me han pasado un montonazo de cosas.
Estos días atrás, papá y, sobre todo, mamá, estaban un poco nerviosos y azotados. No sabía por qué, pero al parecer un señor mayor vestido de blanco me iba a lavar la cabeza en una casa muy grande y antigua y, según mis papás, tenía que estrenar una ropa muy rimbombante para ese día. Yo siempre pensé que para lavar la cabeza había que estar desnudito...pero esta vez no iba a ser así. Casi todos los días, mamá me vestía y salíamos a la calle en mi sillita que, por cierto, acabo de estrenar. ¡No veáis como mola mirar alrededor y ver todo lo que hay por ahí y que hasta ahora no veía! Fuimos a un montón de sitios donde había cantidad de ropa colgada en unos armarios mucho más grandes que los que hay en mi habitación y, además, que no tienen puertas. Cuando entrábamos, mamá hablaba con unas chicas que, enseguida, me desvestían y me ponían otra ropa diferente. ¡Cómo molaba! Nos trajimos para casa un montón.
Me gustó, especialmente, un sitio muy grande que hay cerca de casa, donde hay un montón de luces y de triangulinos verdes y todas las chicas se paran a hablar con mamá, me quitan la capota, me destapan y me empiezan a hacer chorraditas con la cara...¡cómo me presta! Dice papá que son compañeras de mamá, que allí es donde trabaja. No sé lo que es "trabajar", pero seguro que es lo mismo que va a hacer papá cuando marcha por la mañana cuando yo despierto y me acaricia la cabeza y me da un besín, aunque no sé si él lo hace en el sitio de los triangulinos. Mamá dice que hay un traje especial entre todo lo que trajimos, que es para el "lavado de cabeza". ¡¡¡Vaya cómo se va a poner cuando me la laven, con lo guapo que es!!! Ya os lo contaré. Adiós!!!

martes, 4 de octubre de 2011

¡¡¡¡¡HOLA!!!!

Buenas a tod@s.
Me llamo Martín y tengo 4 meses recién cumplidos. Nací en la segunda planta del Hospital de Cabueñes, en Gijón, el día 29 de Mayo de 2011, cuando empezaban los programas nocturnos de deporte en la radio. Me acuerdo de ésto porque, en cuanto asomé la cabezuca, fue lo primero que escuché...a parte de a mamá y a papá todos emocionados y llorando. Un tal Barcelona acababa de ganar una copa muy importante, pues todos los médicos lo decían, aunque alguno lloraba porque creo que su mejor amigo era un tal Madrid al que Barcelona siempre ganaba últimamente.
Hechas las presentaciones, voy a explicar de qué va esto. Quiero, con ayuda de papá y de mamá, contar mis experiencias y descubrimientos a lo largo de mis primeros meses de vida en tan sólo veinte líneas por semana. Como papá ha estado muy ocupado estos meses, no me ha podido enseñar cómo hacerlo hasta hoy, con lo que voy a empezar a partir de ahora.
Sólo me quedan cinco líneas para acabar. Os diré que, hasta hoy, todo ha sido muy diver y chachi, pero hay una cosa que no me gustó nada: un señor de bata blanca me ha pinchado ya tres veces y no se da cuenta que me duele mucho, y lloro, y papá y mamá se ponen tristes...y tengo que ir cada dos meses!!!!!! Pero yo me encuentro muy a gusto a pesar de eso: me río con mamá cuando me cambia, me río con papá cuando me da la comida, me fijo en todo lo que hay alrededor...Por cierto, ¿qué será esa caja negra donde sale tante gente y hay tantos colorinos? Me voy a enterar. Ya os contaré